domingo, 23 de septiembre de 2012

AGAMENON. REY DE REYES


Agamenón era hijo de Atreo, rey micénico, y de su esposa Anaxibia. Después del asesinato de Atreo, Agamenón y su hermano Menelao, con la ayuda de Tindareo, rey de Esparta, se hicieron con el trono de Micenas, siendo tiempo más tarde Menelao el sucesor del rey Tindareo. Cada hermano se casó con una de las hijas del rey: Agamenón con Clitemnestra y Menela
o con la espectacular Helena. Los primeros tuvieron tres hijas, Ifigenia, Electra y Crisotemis, y un hijo, Orestes.

Cuando Helena fue raptada por el príncipe troyano Paris, provocando que los griegos le declarasen la Guerra a Troya, Agamenón se convirtió en comandante en jefe del ejército griego, en el cual estaban representados diversos reinos. En su determinación en la defensa del honor de Menelao, Agamenón llegó a extremos insospechados.

Cuando la flota griega se vio incapacitada para partir desde Aulis hasta Troya porque Artemisa, a la que en cierta ocasión Agamenón había insultado, se negó a dar les el viento favorable, el comandante estaba incluso dispuesto a ofrecer a su hija Ifigenia en sacrificio a la diosa. No todas las fuentes coinciden en la veracidad de este ofrecimiento, ya que de acuerdo a algunos textos, Ifigenia pasó a ser una de las sacerdotisas de Artemisa en Tauris. Cualquiera que sea la historia que aceptemos, el episodio muestra el carácter sin escrúpulos de Agamenón.

En la Ilíada de Hornero, Agamenón aparece como un líder valiente, pero a la vez frío, arrogante y testarudo que a menudo se deja guiar por sus propios caprichos y deseos, sin estar nunca preparado para tener en cuenta a los demás, tratando a sus iguales como vasallós. Hornero menciona que Agameón salió en barca hacia Troya con cien embarcaciones y que poseía un cetro de marfil hecho por Hefesto.

Agamenón realizó un movimiento peligroso cuando reclamó para sí a la amante de Aquiles, Briseis, después de haber tenido que entregar a su esclava Criseis, a la que había capturado en la batalla, a su padre Crises, uno de los sacerdotes de Apolo.

Aquiles, a quien no le gustaba demasiado su comandante en jefe, cultivó un profundo resentimiento por este hecho y rechazó volver al campo de batalla. Los griegos, que hasta entonces habían dominado la contienda ante los troyanos, se encontraron en una situación difícil. En un ataque, las tropas enemigas avanzaron enormemente y amenazaron con prender fuego a los barcos griegos. Patroclo, amigo íntimo de Aquiles que llevaba su armadura, no pudo evitar el desastre.

Agamenón había hecho muy pocos amigos incluso en casa, lo cual quedó claro tras el regreso de Troya. Su esposa, Clitemnestra, no había sido capaz de perdonarle por el ofrecimiento de Ifigenia en sacrificio y se había convertido en la amante de Egisto, uno de los asesinos del padre de Agamenón.

De acuerdo con la narración de Hornero, que describió cómo Odisea se encontraba con el fantasma de Agamenón en el mundo de los muertos, Egisto invitó a Agamenón a un banquete en el que fue traicionado y asesinado por su propia mujer y su amante, ayudados por un gran número de soldados a sus órdenes y la princesa troyana Casandra, a la que había tomado como rehén como parte del botín de guerra. De acuerdo con el dramaturgo Esquilo, Clitemnestra y Egisto se abalanzaron sobre Agamenón mientras se bañaba en su propio palacio y le asesinaron con un hacha.

lunes, 12 de marzo de 2012

ARES. EL PADRE DE LA GUERRA

Ares (Marte, en latín), era hijo de Zeus y Hera y, por eso, pertenece a la segunda generación de los Olímpicos, a diferencia de sus hermanas Hebe e Ilitía, que son divinidades secundarias. Desde la época homérica, Ares aparece como el espíritu de la Batalla, que goza en matanza y sangre. En el caso de la Guerra de Troya, combatió casi siempre a favor de los troyanos. Sin embargo, como que le importa poco la justicia de la causa que defiende, a veces ayuda a los aqueos. Armado de pies a cabezas, generalmente lo acompañan demonios, que le sirven de escuderos, en particular Deimo y Fobo (el Temor y el Terror), que son hijos suyos, y también a Éride (la Discordia) y Enio. Según las fuentes, Ares habitaría en Tracia, un país semisalvaje de clima rudo, rico en caballos y recorrido por poblaciones guerreras. Según cierta tradición, el pueblo de las Amazonas, hijas de Ares, también moran allí.

La mayoría de los mitos en que interviene Ares son narraciones de combates, pero no siempre el dios sale vencedor. Parece como si los griegos, desde la época de Homero, se hayan complacido en mostrar la fuerza bruta de Ares contenida o burlada por la más inteligente de Heracles o por la viril prudencia de Atenea. Por ejemplo, en la batalla de Troya, Ares combatía al lado de Héctor, que se encontró frente a frente con Diomedes. Acometiólo en seguida, pero Ateneainterviene y se las compone de modo que desvía la lanza del dios,el cual es herido por Diomedes. Después de un alarido espantoso que oye todo el ejército, el dios huye al Olimpo para que le cure Zeus. Otro infortunio de Ares es su encarcelamiento por los Alóadas, que lo tuvieron, durante trece meses, encadenado y encerrado en una vasija de bronce.

Aparte de las historias de combate, la leyenda atribuye a Ares muchas aventuras amorosas. La más célebre, sin duda, es la que nos lo presenta unido clandestinamente con Afrodita, aunque tuvo muchos hijos con mujeres mortales. La mayoría de ellos fueron hombres violentos, inhospitalarios, que agredían a los caminantes, los mataban o se entregaban a actos de crueldad. Tuvo con Pirene tres hijos: Cicno, Diomedes de Tracia y Licaón -los tres murieron a manos de Heracles-. A veces se le atribuye la paternidad de Meleagro y la de Driante.

sábado, 11 de febrero de 2012

TEOGONIA. EL INICIO DEL TODO

Teogonía es un término que proviene del griego Θεογονία y que significa origen de los dioses.
Como su nombre lo indica, la Teogonía da cuenta del origen de cada dios en diversas culturas alrededor del mundo y, al hablar de los dioses entendidos como los creadores del universo y todo lo existente, la Teogonía se relacionará siempre con la Cosmogonía, es decir, el relato mitológico que cada cultura tiene para explicar el origen del universo.
Por otro lado, la teogonía trata de explicar no sólo el origen, sino la genealogía de los dioses, es decir, su descendencia, familias de dioses, relaciones, uniones, etc. Recordemos también que estos dioses siempre estaban relacionados con los fenómenos naturales, dado que en tiempos remotos la naciente civilización no encontraba respuesta lógica y científica a lo que ocurría a su alrededor, daba explicaciones fantásticas en las que atribuía a seres supremos la responsabilidad por dichos fenómenos: para los aztecas del México prehispánico, Tlaloc era el dios de la lluvia y Quetzalcóatl (la serpeinte emplumada), dios del viento; en la Grecia antigua, Zeus era el dios del Trueno y Gea, diosa de la tierra y madre; en Egipto, Ra era el dios del Sol, etc.
¿Qué es la Teogonía de Hesíodo?
Pero fue gracias a Hesíodo, filosofo griego, que debemos el uso de este término. Aproximadamente entre los siglos VII y VIII a.C Hesíodo publicó su Teogonía, una obra poética que contiene la cosmogonía griega, así como el origen de cada uno de los dioses del panteón griego y su descendencia, que abarca hasta cuatro generaciones de dioses griegos. De esta manera, la Teogonía de Hesíodo puede ser entendida como el Génesis de los griegos.
El poema de Hesíodo se compone de las siguientes partes:
Proemio, es decir, el preámbulo del poema donde Hesíodo explica su propia iniciación poética y cómo las Musas del Olimpo, hijas de Zeus se le presentaron para contarle la historia de los dioses, que él a su vez tendría que contar en lo que ahora todos conocemos como la Teogonía
En el cuerpo de la obra, Hesíodo habla de las distintas generaciones de los dioses griegos, abarcando cuatro generaciones:
Dioses primordiales: Caos, Nicté (la noche), Eros y Erebo (el amor). más tarde nace Gea (la tierra).
Primera generación de dioses hijos del Caos y los hijos de Gea.
Hijos de Gea y Urano, donde aparecen los Titanes, los gigantes, los Hecatónquiros y los cíclopes.
Dioses que nacieron de la castración de Urano.
Segunda y tercera generación de dioses, donde se mencionan a los descendientes de la unión entre Cronos y Rea, además se habla de la Titanomaquia, es decir, la lucha de Zeus y sus hermanos —llamados ya dioses olímpicos— para destronar a Cronos.
Cuarta generación, donde se mencionan a los hijos de Zeus, los hijos de Poseidón, los hijos de Afrodita, así como la unión de los dioses con distintas ninfas y mujeres mortales.
En la parte final de la Teogonía se presentan dos nuevos proemios y un catálogo de héroes procreados por diosas y mortales.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

HEBE. LA JUVENIL COPERA DEL OLIMPO

En la mitología griega, Hebe (en griego antiguo Ἥβη Hêbê) era la personificación de la juventud, descrita como hija de Zeus y Hera. Según la Ilíada, Hebe era la ayudante de los dioses: llenaba sus copas con néctar, ayuda a Hera a enganchar los caballos a su carro y bañaba y vestía a su hermano Ares. 

Apolo embriagado de su belleza le regala grandes cantidades de escarolas silvestres que ella come en los banquetes. Hebe, llamada Ganimeda en Phliuntis (Villa del Peloponeso), por su hermosura Zeus la nombro Diosa de la juventud y le confió el cargo de servir a los Dioses el néctar en una copa de oro; pero un día en que al ejercer su oficio dio una caída en la sala del banquete, se avergonzó Atenea en términos que Zeus la separo en el instante de su empleo, confiriéndole al noble Ganímedes ese lugar. Hera la conservo a su servicio, encargándola de la conducción de su carro.

Según la Odisea, se casó con Heracles tras la apoteosis de éste, siendo sustituida en sus labores por el joven príncipe troyano Ganimedes. Sin embargo, tradiciones posteriores contaban que había sido madre con él de dos hijos, Alexiares y Aniceto, y que era una divinidad con el poder de rejuvenecer a los ancianos, como hizo en una ocasión con Yolao por un día cuando éste iba a luchar con Euristeo.

En el arte solía ser representada llevando un vestido sin mangas. Se la consideraba el modelo a que toda mujer en edad de casarse debía aspirar y se representaba como una joven con la mirada alegre, bella y muy sencilla.

Fue adorada en Atenas, donde tenía un altar en el Cinosargo, cerca del de Heracles. Bajo el nombre de Γανυμηδα Ganimeda (femenino de Ganimedes) o Δια Dia fue también adorada en una arboleda sagrada en Sición y Fliunte.

Su equivalente en la mitología romana era Juventas, siendo tradición que los muchachos le ofrecieran una moneda cuando vestían por primera vez la toga de los adultos (la toga viril). Fue adorada desde época muy temprana, pues su capilla en el Capitolio existía antes de que se construyese el templo de Júpiter. Otro templo de Juventas, situado en el Circo Máximo, fue jurado por el cónsul Marco Livio tras la derrota de Asdrúbal, en el 207 a. C., y consagrado 16 años después.

domingo, 6 de noviembre de 2011

EL OLIMPO. MORADA DE LOS DIOSES.

Los griegos pensaban que sus dioses vivían de un modo muy similar a los humanos, ya que tenían las mismas virtudes y defectos que los hombres, pero desconocían la enfermedad, la miseria, la vejez y la muerte. Eran omnipotentes e inmortales. Además se alimentaban de néctar y ambrosía. De la unión de dioses y mortales nacían los héroes, o semidioses, que eran superiores a los hombres, pero inferiores a los dioses. éstos, y a veces también los héroes, representaban la fuerza de la naturaleza. 

Los griegos creían que los dioses habían elegido el Monte Olimpo, ubicado en los confines de Macedonia y Tesalia, como su residencia. El Olimpo, que significaba "el luminoso", es el hogar de los dioses Olímpicos, los principales dioses del panteón griego.

El monte Olimpo (del griego Olumpos) es la montaña más alta de Grecia, con una cumbre a 2.197 metros y formando parte de la cadena del mismo nombre. El Olimpo es el domino de los dioses de la mitología griega. 

Se sabe que el Olimpo era casi por todas partes infranqueable y esta montaña fue considerada por mucho tiempo por los antiguos como una frontera que separaba Tesalia de Macedonia o si se prefiere, Grecia del continente europea más septentrional. Una "montaña de la cual las nubes se envuelven en torno a la cumbre". 

El monte Olimpo se extiende, en el norte de Grecia, cerca de las costa Egea, cerca de Tesalia y Macedonia. El Olimpo es una montaña de apariencia masiva, ascendiendo precipitadamente a lugares y bordeado de amplios, barrancos. Densamente enselvado en su parte inferior, su parte inferior, su extensa cumbre rocosa está cubierta de la mayor parte del año...

Puesto que su cumbre permanece oculta a los mortales por las nubes, el Olimpo es un lugar recóndito que los dioses griegos habían elegido, tras eliminar a los titantes Ophion y Tifón, como su domicilio para pasar tiempo festejando (su bebida favorita es el famoso néctar y ambrosía que ellos consumen para volverlos inmortales servidos por Hebe y Gaunimides) y para contemplar el mundo. 

Homero describe este lugar como un sitio ideal y pacifico aislado de las inclemencias como la lluvia, la nieve o el viento, donde los dioses podían vivir en una perfecta felicidad. Había domicilio después de haber eliminado a los Titanes, a Ophion y a Tifón. 

En el Olimpo, los dioses formaban una sociedad organizada en términos de autoridad y poderes, tenían plena libertad y formaban tres grupos que conformaban los respectivos poderes: El cielo o firmamento, el Mar y la Tierra. Los catorce dioses principales, habitualmente llamados Olimpicos eran, Zeus, Hera, Poseidon, Hades, Afrodita, Hefesto, Ares, Artemisa, Dionisios, Démeter, Hermes, Atenea, Hestia y Apolo. 

A los olimpicos de la primera generación, Zeus, Poseidon, Hades, Demeter, Hestia y Hera, se añadieron otros seis dioses de la generación siguiente que descienden de Zeus, sobretodo por uniones extraconyugales. Aunque la tradicion cuanta a 12 olmpicos, 14 dioses, de una versión a otra, forman parte de este grupo.    

sábado, 5 de noviembre de 2011

ASCLEPIO, PADRE DE LA MEDICINA.




Apolo, dios supremo de la medicina y médico de los dioses, tenía el poder tanto de mandar epidemias con sus flechas como también de eliminarlas. Todos sus conocimientos médicos los trasmitió al Centauro Quirón.

Se dice que Asclepio nació en Tesalia, alrededor del 1.200 a.C. y que ejerció como médico en distintos lugares de Grecia, un periodeuta, que iba de polis en polis.

En la lengua del mito, la versión mas difundida de su nacimiento, es narrada por el poeta Píndaro: hijo producto de los amores de Apolo con Corónide, hija de Flejias rey de los Lapitas, pueblo que venció a los centauros (la razón vence al elemento salvaje ctonio).

Corónide, mantiene relaciones íntimas con el mortal Isquias, estando embarazada de Apolo, llevando a Asclepio en su vientre. Apolo, enterado por un cuervo blanco de la infidelidad, envía a Artemis, su hermana, diosa de la caza y de virginidad, que mata a Corónide con sus flechas en venganza por la infidelidad de la mortal. 

Apolo, mediante una cesárea sobre el vientre muerto de Corónide, saca a Asclepio y lo entrega al cuidado del sabio centauro Quirón quien le enseña el arte de la medicina. Por “alcahuete”, el pobre cuervo de plumaje color blanco, en adelante fue condenado a llevar para siempre el plumaje de color negro.

Otra versión cuenta que el niño fue abandonado en una cueva y con sus resplandores, atrajo la atención de un pastor quien lo entrega a Quirón.

La Hybris o desmesura Asclepio tenía el poder de resucitar a los muertos, hay 2 versiones del modus operandi. Un día en casa de Glauco, gravemente enfermo, observa que una serpiente se acerca peligrosamente a su amigo y con un bastón la mata. Inmediatamente, otra serpiente con unas hierbas en la boca resucita a su compañera muerta. Con estas hierbas, Asclepio resucita a los muertos, provocando una crisis demográfica en la Tierra y despoblando el Hades. 

Otra versión, quizás la mas difundida, relata que Perseo, hijo de Zeus y Dánae, con la ayuda de Hermes y de Afrodita, corta la cabeza de la gorgona Medusa y con la sangre de la vena cava derecha, que tenía propiedades salutíferas, procedió a resucitar a los muertos. De todos modos el resultado de esa acción fue que Hermes, en su versión de Psicopompo (conductor de almas) se queja a Zeus porque se "había quedado sin trabajo" quizás haya sido el primer desempleado. 

Hades, el hermano infernal de Zeus también se queja y el dios del rayo y del trueno no tiene mas remedio que tomar una medida ejemplificadora, fulminar al osado médico y elevarlo al rango de constelación en la de Ofiuco (cuidador de serpientes) Desde entonces Asclepio, es venerado como dios de la medicina.

Se lo representa con sus atributos, una vara de ciprés y una serpiente enroscada en ella, imagen que se conoce como báculo, instrumento mágico místico de sanación y de fortaleza ética en la cuál se apoya el médico. La hybris de ayer es el encarnizamiento terapéutico de hoy. Asclepio, Atenea y el Centauro Quirón. Había una amistad o simpatía entre Asclepio y la diosa Atenea; prueba de ello es que la diosa le entrega a Asclepio, la sangre salutífera de la vena cava derecha de la cabeza de Medusa, es decir el Pharmakón y se guarda el veneno, o sea la sangre del lado izquierdo de la cabeza. 

¿Por qué? Desde el psicoanálisis se intenta una explicación: ambos nacen de padres violentos, Zeus se traga a Metis, madre de Atenea y ésta nace armada de la cabeza de Zeus, con Hefesto haciendo “de partero”. Apolo, padre de Asclepio, manda matar a Coronis. Tanto Atenea como Asclepio, nacen de padres violentos y crecen sin simbolizar la figura paterna. Es decir, los límites del padre, y cometen desmesura en sus acciones. 

Tal vez una objeción a este argumento sea que Atenea como diosa, encarna ella misma la desmesura, una diosa no tiene los límites ni la ética ni las razones de los hombres. En cambio Asclepio, hijo de un dios con una mortal, es mitad humano y mitad divino. Quirón, hijo del dios Cronos y de la ninfa Filira (ninfa del Tilo), es inmortal, pero es mortalmente herido por una flecha envenenada arrojada por Heracles. 

Entonces ambos alumno y maestro, encarnan la tragedia de la carne, del vivir, del sufrir, de la finitud y del anhelo de la inmortalidad; ambos son metáfora de la tragedia del hombre y deben pasar por la ratificación carnal de muerte para alcanzar la inmortalidad.


jueves, 3 de noviembre de 2011

HERACLES. EL TIPICO HEROE MITICO

Zeus, se enamora de la reina Alcmena y yace con ella bajo la forma de su marido Anfitrión. De esta unión (La ultima de Zeus con una mortal) nace Heracles (Hércules) quien está destinado a destruir a los monstruos que aquejan la tierra.

Zeus está orgulloso de su hazaña y no lo oculta. Así que Hera no tarda mucho en enterarse. Zeus intenta calmar la ira de su esposa llamando al niño Heracles que significa "Gloria de Hera". La diosa no queda muy convencida.

Un día Hermes la engaña y la diosa termina dando el pecho a Heracles. Éste que ya tiene mucha fuerza, le muerde el pecho y derrama la leche por el cielo. Es el principio de la Vía Láctea.

Cuando Heracles tiene un año, Hera le manda de regalo dos serpientes. Las serpientes despiertan a los hermanos de Heracles que gritan asustados. Su padre acude corriendo, daga en mano. Y encuentra a Heracles jugando tranquilamente con los cadáveres de las serpientes. Las ha cogido con sus manitas y las ha estrangulado.

A los dieciocho años realizó en cincuenta días una doble hazaña: tras cincuenta días de cacería, mató al león del Citerón,  que ocasionaba grandes estragos en los rebaños de la comarca, vistiéndose con su piel, y, no contento con eso, dejó embarazadas a las cincuenta hijas del rey Tespio. Éste, con el proyecto de que cada una de sus cincuenta hijas tuviera hijos de Heracles, le hizo acostarse cada noche con una distinta, creyendo el héroe que era siempre la misma.

A la muerte de Anfitrión, esposo de Alcmena, Heracles contrajo matrimonio con Mégara, hija de Creonte; pero Hera hizo que en un ataque de locura matase a sus propios hijos, por lo que, recobrado el juicio, consultó sobre su futuro al oráculo de Apolo en Delfos[1], del que recibió la orden de obedecer a Euristeo, rey de Micenas, y realizar los trabajos que éste le mandase como único camino para alcanzar la inmortalidad. De esta forma, Heracles llevó a cabo doce grandes hazañas.

Una vez concluidos estos trabajos, compitió por la mano de Iole y venció en el torneo; pero el padre de la princesa, por temor a una nueva locura del héroe, le impidió casarse con ella. Entonces Heracles, precisamente en un nuevo ataque de locura, mató al hermano de Iole, y fue sentenciado a tres años de esclavitud. Comprado por una reina, Ónfala, se convirtió en un juguete de los caprichos de su ama, hasta el punto de llegar a travestirse.

La aparente degeneración de Heracles fue olvidada tan pronto como cumplió la condena, y el héroe organizó varias expediciones de castigo contra quienes no habían observado su deber con él durante sus anteriores hazañas. Participó también de manera decisiva a favor de su padre Zeus en la revolución de los Gigantes, realizando así su cometido de destructor de monstruos.

Finalmente, Heracles se casó con Deyanira. De la lucha con los centauros había logrado escapar Neso, quien transportaba sobre su lomo a Heracles y Deyanira de una orilla a otra de un caudaloso río. Neso intentó violar a Deyanira, por lo que Heracles lo mató con una flecha envenenada; entonces el centauro, moribundo y vengativo, aconsejó a Deyanira que recogiera su semen y sangre de su herida, pues con la mezcla podría preparar un filtro con el que, llegado el caso, le sería dado reconquistar el amor de Heracles. Deyanira lo cree y así lo hace, sin saber que la sangre que mana de la herida del centauro está inficcionada por el mortal veneno de la Hidra que llevan todas las flechas de Heracles.

La fatal ocasión se presentó cuando el héroe raptó a Iole, tras matar a su padre y destruir la ciudad. Para agradecer a Zeus su ayuda, pidió que Deyanira le enviase ropa adecuada para el sacrificio. La esposa, que creía ciegamente en el filtro de Neso, le mandó una túnica impregnada en la sangre del centauro. Heracles se la puso y, al contacto con su piel, ésta absorbió el veneno. El héroe trató de quitarse la ropa y, al hacerlo, desgarró su carne entre los más espantosos dolores. Enloquecido por el sufrimiento y arrancando los árboles que encontraba a su paso, Heracles se dirigió hacia la cima del monte Eta, hizo allí una pira y su cuerpo fue destruido por las llamas, mientras que su parte inmortal se elevó hacia el Olimpo, donde Hera se reconcilió con él, ofreciéndole a su hija Hebe en matrimonio.

Los doce trabajos de Heracles.

A lo largo de su vida, Heracles puso de manifiesto que poseía las virtudes que más suele admirar la humanidad: valor, bondad, compasión, fuerza, deseo de aventuras; y también los vicios que se disculpan con mayor facilidad: excesivas gula y lujuria, irritabilidad, obcecación.

Los trabajos que, en expiación por haber dado muerte a sus hijos, le fueron encomendados por su pariente Euristeo, rey de Micenas, son el fundamento de la gloria de Heracles como héroe.

El primer trabajo consistió en enfrentarse al gigantesco león de Nemea, que habitaba cerca de Tirinto y era invulnerable. El héroe lo estranguló y lo despellejó con sus propias zarpas.

En el segundo trabajo Heracles tuvo que enfrentarse a la hidra de Lerna, monstruo de múltiples cabezas. Empezó a cortarle las cabezas con la clava, pero cada vez que cortaba una brotaban dos. Además, Hera envió en apoyo del monstruo un enorme cangrejo, por lo que el héroe tuvo que pedir ayuda a su sobrino Iolao, que se dedicó a cauterizar con un tizón los cuellos cercenados para que las cabezas no volvieses a brotar. De esta forma consiguieron dar muerte a la hidra, en cuya venenosa sangre impregnó Heracles sus flechas.

En el tercer trabajo Heracles consiguió acorralar y capturar vivo al jabalí de Erimanto, monte cercano a la Arcadia.

El cuarto trabajo fue la captura de la cierva de Cerinía que, a pesar de ser hembra, poseía una cornamenta de oro. Para no herirla, el héroe la estuvo persiguiendo a la carrera durante un año entero, hasta que consiguió capturarla viva y la llevó a Micenas.

En su quinto trabajo Heracles se enfrentó a las grandes bandadas de aves de rapiña del Estinfalo, lago de Arcadia, a las que el héroe ahuyentó con el estruendo producido por unas grandes matracas de bronce, abatiéndolas luego a flechazos.


El sexto trabajo encomendado por Euristeo consistió en limpiar los establos del rey Augias de Elide, quien poseía un gran número de cabezas de ganado vacuno en inmensos establos que no había limpiado nunca. Heracles se comprometió a realizar esta tarea en un solo día, a cambio de una décima parte de las reses. Aceptado el trato, el héroe desvió el curso de los ríos Peneo y Alfeo, hizo pasar sus aguas por los establos y la corriente arrastró todo el estiércol. El rey, sin embargo, se negó a pagar lo convenido.

En su séptimo trabajo Heracles capturó el toro que había engendrado a Minotauro. Heracles lo llevó de Creta a Micenas.

Como octavo trabajo, Heracles consiguió domar y llevar a Micenas las yeguas antropófagas de Diomedes, rey de Tracia.

En el noveno trabajo Heracles fue en busca del cinturón de la reina de las Amazonas, Hipólita, a la cual se lo había entregado Ares como símbolo de poder. La reina, simulando la entrega, tendió una emboscada al héroe, quien tuvo que matarla para tomar su cinturón.

En el décimo trabajo Heracles se enfrentó a Gerión, monstruo de tres cuerpos unidos por la cintura. Después de matarlo con una flecha, le robó las reses y las condujo desde Cádiz hasta Micenas.

El undécimo trabajo tuvo por escenario el jardín de las Hespérides, y fue una de las hazañas más celebradas del héroe. El jardín de las Hespérides estaba en el extremo occidente, y en él existía un árbol con manzanas de oro. Heracles, tras un largo viaje por todo el mundo conocido, mató al dragón que custodiaba el árbol y se llevó las manzanas de oro a Micenas.

En el duodécimo trabajo Heracles tuvo que descender al Infierno en busca de Cerbero, perro guardián de la entrada del reino de las sombras. Hades, rey del mundo subterráneo, autorizó a Heracles a llevarse el perro si conseguía capturarlo sin armas. Heracles lo consiguió, rescató a Teseo, y regresó con Cerbero a Micenas, mas enseguida lo devolvió para siempre al Infierno.